La curiosa rutina de Arthur Schopenhauer

El 17 de febrero de 1853 Arthur Schopenhauer escribió a su amigo Julius Frauenstädt lo siguiente: El sueño es la fuente de toda salud y el guardián de la vida. Todavía duermo mis ocho horas, casi siempre de un tirón. Debe usted, además, caminar rápidamente una hora y media todos los días, renunciando a entretenimientos sedentarios durante ese tiempo; en verano, hay que bañarse a menudo con agua fría; si se despierta por la noche, no piense en nada serio ni interesante, sino solo en las cosas más variadas y anodinas, pero hágalo en buen latín: he ahí mi truco, probatum est; la gramática y la sintaxis nublan los sentidos. En el peor de los casos, hay que echar mano del consejo de Franklin: levantarse, deshacer la cama y deambular un par de minutos en camisón, para luego acostarse otra vez; no suele fallar casi nunca.