Recio e invencible ante mis enemigos

En muchas ocasiones tenemos enemigos sin nosotros desearlo. ¿Por qué? Porque ellos no están a nuestra altura, sienten envidia y deciden atacarnos. Son enanos rabiosos intentando golpear a un gigante.

La mayoría son irrelevantes, entonces quizá solo merezcan ser ignorados. Otros por el contrario pueden suponer una gran molestia. No podemos permitir que estos nos hagan la vida imposible.

Nuestra actitud deber ser la misma que la de los espartanos en la batalla de las Termópilas. Esa actitud se resume en una palabra: RESISTENCIA. Da igual el número, da igual a quién nos enfrentemos. Ellos no tuvieron miedo alguno, pues entregaron su vida por Esparta y por sus compañeros. Leónidas, rey de Esparta, murió con su pequeño ejército combatiendo a los persas en el 480 a.c. Este sacrificio mereció la pena porque al final ganaron la guerra médica.


"Aquí se mantuvieron hasta el final, aquellos que todavía tenían espadas usándolas, y los otros resistiendo con sus manos y sus dientes." Heródoto


Siempre hay algún traidor como Efialtes, pues este pastor mostró el camino a Jerjes. Confiar en alguien siempre conlleva riesgos. Efialtes dió a los persas información sobre una ruta alternativa, a cambio de una futura recompensa que nunca llegó al ser derrotados en la batalla de Salamina.

Por esa razón, es mejor que se gane la confianza poco a poco antes de entregársela a cualquiera. Aunque a veces la persona más cercana, como en este caso, es la más peligrosa. Sabe demasiadas cosas que puede usar en nuestra contra.


La vida es muy dura y muchos querrán tirarnos abajo. Tenemos que asentarles el golpe de gracia y mandarlos al infierno. No podemos agachar la cabeza, cuando nos dan un golpe, nosotros les devolvemos uno más fuerte. Si mostramos debilidad nos pisarán, porque no se puede mostrarla en un mundo que se rige por la supervivencia.

Los animales no piensan en tener compasión con los enemigos, si ven un adversario le plantan cara. Tampoco tienen piedad con las presas, es su alimento ni reparan en otra cosa.

¿Usted es el lobo o la oveja? ¿Leónidas o Efialtes?